Publicidad

izquierda

miércoles, 26 de abril de 2017

Regístrate | Iniciar sesión

Sombra
facebook dominical Twitter dominical Youtube dominical Instagram de Revista Dominical

  Buscador

Sombra 1

Firmas > Así lo veo yo





Por trece razones, un nuevo tipo de serie juvenil

Se abordan el suicidio adolescente y el acoso escolar a través del descarnado testimonio que deja grabado una joven que se quita la vida


Fecha: 03-04-2017


 


Por trece razones, un nuevo tipo de serie juvenil
La nueva apuesta de Netflix. (Créditos: Archivo)

Por: Aquilino José Mata aquilinojmata@hotmail.com @aquilinojmata



Con apariencia de serie de ambiente escolar y actores poco conocidos, Por trece razones, la nueva apuesta de Netflix, es algo más que un mero producto diseñado para adolescentes. Es verdad que posee los ingredientes típicos del género, pero su elemento distintivo es la manera tan peculiar como aborda temas sensibles como el acoso escolar y el suicidio juvenil.

Creada por Brian Yorkey, apoyándose en el best-seller de Jay Asher, la premisa de la que parte es el suicidio de una estudiante de secundaria, Hannah Baker. Lo diferente es la manera en que la chica cuenta su historia y las razones que la llevaron a tan fatal desenlace, lo cual hace a través de varios cassettes de audio. Un día, al volver del colegio, Clay Jensen, amigo y ex compañero de trabajo de Hannah, se encuentra con un paquete con varias cintas en su interior. En ellas, la propia muchacha le plantea un juego un tanto macabro: escuchar todas y cada una de las grabaciones para saber qué razones, 13 en total, la condujeron al suicidio.

Una de ellas es el propio Clay. Si ha recibido la caja es porque tuvo algo que ver en su desenlace. Así comienza Por trece razones. La serie goza de un arranque potente, prometedor y algo retorcido, que va creciendo a medida que el joven escucha las cintas, siempre audibles también para el espectador. En los cuatro episodios iniciales, se descubren algunas de las pistas de los hechos, de las razones que llevaron a Hannah a poner fin a su vida.

Adiós a los estereotipos

La serie, producida por Selena Gómez, plantea dos temas complicados de abordar, y lo hace sin caer en los estereotipos y el morbo. Uno es el acoso escolar; el otro, el suicidio juvenil. ¿Qué lleva a un adolescente a suicidarse? ¿Cómo afecta el llamado bullying a quienes lo sufren día a día? Todo el mundo puede ser víctima y nadie está libre de culpa. Ni los que acosan ni los que lo contemplan impasibles. Ese es parte del mensaje.

Hannah no tiene kilos de más, ni las orejas grandes, ni es demasiado alta, ni demasiado baja, no habla raro, no tiene gustos distintos a los del resto. Es una chica normal. Pero un hecho puntual y casi anecdótico se convierte en la mecha que activa una sucesión de acontecimientos que la llevarán a acabar con su vida. No es solo una cosa, son muchas, pequeñas y no tanto, que van sumando hasta convertirse en una bola demasiado grande para manejarla.

Sorprende, oyendo las cintas, la frialdad con la cual la protagonista habla de su muerte y de las razones que tuvo para propiciarla. Incluso, llega a resultar algo macabro, como espectador, ser testigo de todos y cada uno de los acontecimientos sabiendo cómo acabará todo, al tiempo que se contempla cómo el singular legado sonoro de Hannah va consumiendo a Clay por dentro.

Todo está contando de manera que se dosifican las pistas, como las piezas de un rompecabezas que hay que ir encajando poco a poco para tener la imagen global de qué ocurrió. La serie juega con ello y le sale redondo.

Omnipresente narradora

Cuando Por trece razones arranca Hannah ya ha muerto, pero está muy presente durante cada capítulo. No solo su voz como narradora. No hay flashback como tal, sino que el espectador es conducido de la mano de la protagonista y de Clay a visitar esos recuerdos. Cada vez que el muchacho le da al play se transporta al momento exacto en el que se encuentra en la grabación y se convierte en testigo mudo de los hechos.

Todo está contando desde la perspectiva adolescente de sus protagonistas, que magnifican y dan importancia a cosas que quizás un adulto dejaría pasar. Pero eso es parte de la edad, de ese viaje hacia la madurez que no todo el mundo afronta igual. Va en la personalidad, en la fortaleza y en el entorno de cada uno el que la opinión que los demás tengan de ti te afecte en mayor o menor medida. Son muchos los factores que influyen. No hay una receta mágica que haga a alguien inmune al bullying.

Gran parte del valor de Por trece razones reside en el casting, con actores jóvenes y casi desconocidos. Ella, Katherine Langford, debuta con este papel aportándole la frescura necesaria. A él, Dylan Minnette, por el contrario, lo hemos visto crecer delante de una cámara en series como Lost y Awake, aunque parece que esta producción pudiera suponer su despegue definitivo.

El otro gran acierto es el tono juvenil y ágil con el que se cuenta la historia. Algo en lo que tiene mucho que ver y a lo que ha contribuido Tom McCarthy, responsable de los dos primeros episodios. El director, ganador de un Oscar por el guión de Spotlight, ya demostró entonces su habilidad para contar con una sensibilidad especial para tocar temas espinosos (en aquella ocasión fueron los abusos a menores en el seno de la iglesia católica y la investigación periodística que los destapó).

Por trece razones aborda y plantea cuestiones profundas y poco habituales en la ficción, enmarcadas en una serie fácil de ver por el ritmo y construcción de los capítulos. El mensaje llega donde debe llegar, sin demasiados rodeos.



Posts Anteriores



Aquilino José Mata

Así lo veo yo

Periodista especializado en artes, turismo y espectáculos. Premio Nacional de Periodismo




Publicidad


Publicidad





Especiales

[CMSDataProperties.LoadTransformation]: http://server/CMSTransformations/fd039893-3c05-43cb-8d68-afbb3b1ddac8/CC/Multimedia/EspecialesCaja.ascx(4): error CS0103: The name 'URLEspecial' does not exist in the current context
 
 


Ver más