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Peques en la mesa

La alimentación es el eslabón decisivo de la salud infantil, comer de forma balanceada ayuda a que los niños crezcan sanos y fuertes, obteniendo beneficios para el desarrollo de su capacidad física e intelectual


Fecha: 16-07-2017

Etiquetas: niños, , , alimentación, infantil, comidas, lonchera


Peques en la mesa
(Créditos: )

Por: Purificación León

 



     La mayoría de los padres se muestran excesivamente preocupados por la cantidad de chucherías que consumen sus hijos y en algunos hogares la hora de la comida es un auténtico calvario. De allí parte el momento ideal para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios, evitando actitudes erróneas en la mesa.
 
   “En lo relativo a la cantidad, lo recomendable varía mucho de unos niños a otros. Uno puede comer menos que otro y, sin embargo, tener sus necesidades cubiertas con esa cantidad. De hecho, más que las cantidades, lo importante es la calidad de lo que comen”, explica la gastroenteróloga pediátrica Carmen Ribes, quien menciona que para cubrir todas las necesidades nutricionales que un niño requiere no basta solo con un alimento, sino que existe una amplia gama de alimentos que se deben conocer para que los pequeños del hogar tengan un buen desarrollo físico.

     “Hay que vigilar que la dieta esté proporcionada, que haya proteínas como carne, pescado o huevos y que tenga también una suficiente cantidad de fibra en forma, sobre todo, de frutas y verduras. Además, es recomendable que consuman otro tipo de productos que también aportan fibras, como las legumbres”, afirma.
 
    Los lácteos son muy significativos durante todas las etapas de crecimiento, debido que tienen un valor significativo en nutrientes como lo son el calcio, las vitaminas y proteínas. Sin embargo, debe evitarse el exceso de grasas de origen animal, la pediatra señala que estas grasas pueden alternarse, fundamentalmente a partir de aceites. “El aceite de oliva es uno de los más completos y uno de los más sanos a nivel nutricional”, certifica. No obstante, Ribes señala que “es recomendable el consumo, tres o cuatro veces por semana, de pescado, preferiblemente azul”.

HORARIOS BIEN FIJADOS

    Los niños deben tener sus horarios de comidas bien fijados y un lugar específico para comer. “Generalmente, se alimentan mejor en los colegios y en las guarderías porque tienen un horario fijo. El niño tiene una zona de juegos, abandona esos lugares, se sienta a una mesa con los demás compañeros, se le sirve, come y, cuando ha terminado, se va a jugar”, señala.

     "En el comedor escolar los niños no están jugando mientras comen ni tienen puesta la televisión. Todo eso son errores a no cometer”, manifiesta la especialista. Muchas veces se tiene la idea que el niño debe que alimentarse a cualquier precio, pero lo que hay que preguntarse es el porqué de esa actitud. ¿Es un problema de conducta o una enfermedad? “Si un niño no está enfermo y no se alimenta, generalmente, no le va a pasar nada por no comer. Lo primero que tienen que saber los padres es que el niño no se va a morir de hambre, pues un niño que tiene a su alcance alimentos, en un momento determinado, los va a consumir”, afirma.

     Los pequeños saben que a los padres les preocupa que no se alimenten bien y, por eso, algunos lo utilizan como chantaje emocional. En estos casos, la doctora Ribes recomienda “intentar desdramatizar la hora de la comida” y establecer normas que el niño sienta que es necesario cumplir. Un ejemplo es que la comida no debe extenderse más allá de un tiempo prudencial. “Por lo general, los psicólogos recomiendan unos 40 minutos como máximo”, indica. En lo relativo a la alimentación de los más pequeños, “es importante no forzar la ingesta y menos de forma sistemática, aunque durante unos días el niño coma un poco menos. Ello evitará una espiral de errores que desembocará en un trastorno de conducta difícil de corregir”, concluye la especialista.

LOS ALIMENTOS EN EL ENGRANAJE INFANTIL 

• Frutas y verduras: sus vitaminas, minerales y fibra mantienen el funcionamiento de todos los órganos, pero no solo eso, sino que fortalecen el incipiente sistema de defensas del niño. Este grupo de nutrientes viene en todos los colores y aspectos, por lo que se presta mucho para la creatividad. La experta hace hincapié en el hecho de que los colores de verduras y frutas vienen dados por sus tipos de vitaminas y minerales.
• Cereales y tubérculos: constituyen la fuente de energía por excelencia, a mayor consumo de este grupo, más actividad física debe haber para gastar. Evite prepararlos con abundante grasa.
• Carnes y huevos: aportan las proteínas en ese organismo demandante, además de hierro, vitamina B12 y zinc, indispensables para el desarrollo cognitivo y muscular. También aseguran la maduración sexual. Los huevos son un alimento muy completo, pues es una “bomba” de proteínas, vitaminas y grasa, crucial para el desarrollo del niño. Este ingrediente, previene con sus propiedades nutricionales los problemas visuales y ayuda a madurar el sistema nervioso central.
• Leguminosas: es de vital importancia incluir en la dieta los granos, como frijoles, lentejas, garbanzos y soya. Estos le aportarán al pequeño proteínas, carbohidratos, minerales y fibras.
• Lácteos: una dieta infantil sin los lácteos dejaría al Ratón Pérez sin su premio debajo de la almohada, pues este grupo de alimentos forman huesos y dientes por su riqueza en calcio y proteínas. 

La chef Mercedes Oropeza, a continuación, presenta prácticos consejos para una lonchera saludable.

Nuggets hechos en casa
     Esta preparación es muy sencilla, se muele la pechuga de pollo, sin grasa, con cortadores de galletas se pueden variar las formas, y se pasan por huevo y pan dos veces. Luego, en vez de freírlos, se colocan en una bandeja y se hornean.

Dulce racionamiento
     El azúcar de productos industrializados tiende a poner a los niños hiperactivos, por lo que es mejor no incluirlos en la dieta. El dulce puede ser consumido por el niño al año de nacimiento en frutas y helados naturales, siempre y cuando sea en porciones controladas.

Menú variado
     La nutrición y el goce de buena salud están entrelazados, por eso trata de incluir una proteína, un carbohidrato, un vegetal, una fruta o un postre como gelatina, y leche. Los productos lácteos garantizan el consumo de calcio, incluso los descremados que contienen la misma cantidad de nutrientes. Agregue diversión “Las cosas tienen que ser gustosas para ellos, que sean cómicas”. Las arepitas con caritas felices, los arbolitos de brócoli, o zanahorias picadas en forma de flor y alimentos coloridos, son una buena opción para la lonchera.

Prefiera el horno
     Los alimentos fritos les encantan a los niños, pero es mejor considerar el horno antes del aceite caliente. La diferencia no es tan notable, debido que el niño a penas se está educando y la intención de esta forma de cocción es crearles hábitos alimenticios más sanos. Postres caseros Mercedes, recomienda hacer gelatinas variadas, quesillos bajos en azúcar, tortas sin gluten (sin harina de trigo; con fécula de papa o mandioca por ejemplo), pinchos de frutas, helados de naranja, otros.

Que sepa
    
Los niños deben reconocer lo que están comiendo. Para que esto no sea un problema, la chef explica “voy al automercado con él, le pregunto y le explico” es importante que conozcan y de esta forma los padres también aprenden a diferenciar sus gustos por los alimentos y cómo pueden variar la lonchera de sus hijos. ¡Combate con ingenio la obesidad infantil!


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