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Mitos del pan nuestro de cada día

La carga calórica de uno de los primeros alimentos procesados de la historia depende del tipo de pan y de la cantidad que se consuma


Fecha: 16-01-2017

Etiquetas: alimento, dieta saludable, pan, trigo, gluten, receta casera


Mitos del pan nuestro de cada día
Los mitos del pan. (Créditos: Archivo)

Por: Aboccalon@gmail.com

 



Muchos son los mitos que rodean al pan nuestro de cada día. También son vastos los dichos populares que alaban las bondades del alimento ancestral, así como las leyendas que asocian la faena de antiguas civilizaciones con el origen del primer pan con levadura.

´Pan rebanado sin vergüenza es masticado´, ´Pan de ayer y vino de antaño mantienen al hombre sano´ o ´Quien de mano ajena come pan, come a la hora que se lo dan´, son algunos refranes que menciona uno de los primeros alimentos procesados en la historia de la humanidad.

Al igual que aceite y vino, el primer pan también surgió sin pretenderlo. Hace más de 5 mil años, en el antiguo Egipto, los cereales silvestres se trituraban para nutrir caldos alimenticios o elaborar una masa gruesa que se cocía al fuego para obtener una especie de torta muy rudimentaria.

Relata la historia que por aquellos tiempos un agricultor olvidó recoger la mezcla de cereales triturados, y días después, al volver al lugar, encontró una pasta granulada, seca y aplastada. El milagro de la fermentación se había producido. El primer bollo de pan nació para quedarse.

Desde entonces el trigo es el principal ingrediente de este alimento que tiene su cesta reservada en millones de mesas en el mundo entero. Pero, a pesar de ser una guarnición tan apreciada, muchos son los mitos que pretenden desprestigiar sus bondades. Veamos:

QUE EL PAN ENGORDA

No, el pan no engorda. Como dirían algunos ´…el que engorda es uno´. Digamos que al igual que papas, pasta, arroz y cereales en general, el pan blanco aporta los hidratos de carbono que necesita una dieta saludable. Pero, hay que comer con mesura porque la carga calórica la determina el tipo de pan y la cantidad que se consuma.

QUE NO APORTA NUTRIENTES

Es cierto que se pierden algunos nutrientes durante el proceso de refinación de la harina de trigo, pero una ración diaria de pan blanco aporta entre 10% y 15% de las proteínas, hierro, fibra, calcio y magnesio que el organismo necesita. Una porción de pan integral o con semillas aporta más nutrientes.

QUE EL GLUTEN NO ES SANO

Por supuesto, en el mundo hay celíacos y personas intolerantes al trigo. Estas dos condiciones deben ser confirmadas por un especialista en alergias. Para el resto de la humanidad, una dieta baja en gluten podría provocar insuficiencia de fibras, minerales y vitaminas.

QUE HINCHA POR INDIGESTO

Comer con mesura es la clave para ingerir hasta el más saludable de los alimentos. Por ejemplo, un organismo que no está acostumbrado a procesar una repentina gran cantidad de fibras, suele reaccionar con indigestión, hinchazón y malestar estomacal. Eso es lo que ocurre frente a un atracón de pan. Para combatir el malestar hay que beber agua, ejercitarse y racionar el consumo.

RECETA BÁSICA DE PAN CASERO

Basta ponerle un poquito de creatividad para convertir esta receta básica en un delicioso manjar. Pero, por lo pronto, veamos cómo elaborar dos sabrositas piezas de pan de ½ kilo cada una.

INGREDIENTES

-500 gramos de harina de trigo

-8 gramos de sal

-5 gramos de levadura fresca o 1 sobre de levadura seca instantánea

-320 ml de agua templada

PREPARACIÓN

Coloca 3/4 partes de la harina y la sal en un bol. Abre un hueco en el medio. Agrega la levadura y dilúyela poco a poco con agua templada. Mezcla hacia adentro hasta que se integren todos los ingredientes. Utiliza el resto de la harina hasta que la masa no se pegue de las manos.

Forma una bola y déjala reposar 1 hora tapada con paño de algodón húmedo en sitio cálido. Luego, vuelve a amasar brevemente, dale forma a los panes y deja reposar por segunda vez hasta que las piezas dupliquen su tamaño.

Precalienta el horno a 250º, baja la temperatura a 200º, hazle unos cortes superficiales a los panes, introdúcelos en el horno una media hora o hasta que estén cocidos por dentro y doraditos por fuera. Sácalos del horno y déjalos reposar sobre una rejilla.



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